Para cuidar un ramo de flores, ponlo en agua fresca en un jarrón limpio, córtale los tallos en diagonal cada pocos días, mantenlo en un lugar fresco y sin sol directo, cambia el agua frecuentemente y retira flores u hojas marchitas para que las demás duren más tiempo.
Pasos esenciales:
- Prepara el jarrón: Limpia bien el jarrón para eliminar bacterias y asegúrate de que todos los tallos queden sumergidos en agua.
- Usa el conservante: Añade el sobre de nutrientes que viene con el ramo o prepara una mezcla casera (azúcar, una pizca de sal/vinagre blanco y gotas de cloro) para alimentar las flores y prevenir bacterias.
- Corta los tallos: Cada 2-3 días, corta 1-2 cm de los tallos en diagonal para mejorar la absorción de agua.
- Cambia el agua: Reemplaza el agua cada uno o dos días, limpiando el jarrón para evitar la proliferación de bacterias.
- Ubicación ideal: Coloca el ramo en un lugar fresco, a unos 15-22°C, lejos de la luz solar directa, fuentes de calor (radiadores) y corrientes de aire (ventiladores, A/C).
- Retira lo marchito: Quita las hojas o flores que se marchiten para que no contaminen las flores sanas.
